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Capacitación para maestros de Escuela Dominical 

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Lección 7: Evangelizar a los niños

¿Por qué evangelizar a los niños?

Algunos cristianos piensan que no es necesario evangelizar a los niños: "No lo pueden comprender todavía." - "Que maduren primero." - Pero no debemos dejarnos guiar por nuestra opinión, sino por la Palabra de Dios.

Que un niño se convierta, es posible.
Lee Mateo 18:6. Jesús habla de "los p_______________ que creen en mí".
Lee Juan 1:12. ¿Se indica algún límite de edad para poder recibir al Señor? ___

Que un niño se convierta, es necesario para su salvación.
Lee Mateo 18:11-14. ¿Con qué se compara la oveja perdida? - Con un n_______.
Si el Señor dice en el v.14 que "no es la voluntad del Padre que se pierda uno de estos pequeños", obviamente lo dice para advertirnos de que los niños pueden perderse. Por eso tenemos que evangelizarlos lo más pronto posible.
(Vea la
Lección 1.b.)

Que un niño se convierta, es fácil.
Lee Marcos 10:15. Los adultos deben seguir el ejemplo de un n______ al convertirse.

Un niño todavía no tiene tantas objeciones como los adultos: "Pero no quiero cambiar de religión." - "Pero ya tengo demasiados pecados." - "¿Qué dirán mis amigos?" - "Pero ya soy bautizado, no necesito nada más."
El niño puede más fácilmente reconocer sus pecados y recibir al Señor. ¡Pero siempre necesita recibirlo!

Que un niño se convierta, es bueno.
El niño que se convierte, tendrá toda su vida para servir al Señor.
Al predicador inglés Charles Spurgeon le preguntó uno de sus amigos: "¿Cuántas personas se han entregado al Señor en tu último culto?" - "Dos y media", era la respuesta. El amigo le miró confundido, después dijo: "Ah, comprendo. ¿Quieres decir dos adultos y un niño?" - "No", respondió Spurgeon, "dos niños y un adulto. Los niños todavía tienen toda su vida por delante. Ellos entregaron su vida completa al Señor. Pero el adulto ya ha vivido la mitad de su vida sin el Señor. A él le quedaba solamente media vida para entregar."
El niño que se convierte, podrá hacer todas las decisiones importantes de su vida con la ayuda del Señor: quiénes serán sus amigos, qué carrera estudiar, qué creer y qué no creer, con quién casarse, etc. - Los adultos, en cambio, ya se acostumbraron tanto a un estilo de vida sin el Señor, que raras veces llegan a la madurez espiritual.

Nuestro mensaje

"Evangelizar" significa "anunciar el Evangelio". ¿Pero qué es el Evangelio? - En otras palabras: ¿Cuál es el mensaje que un niño (o un adulto) tiene que escuchar y comprender, para poder convertirse?
Antes de continuar, anota aquí tu respuesta:






Ahora haz clic en este botón y compara tu respuesta con el mensaje que aparecerá.

Una ayuda: el "Libro sin palabras"
Este es un método usado por muchas obras misioneras alrededor de todo el mundo, para enseñar estos cinco puntos. Consiste en un librito con páginas en cinco diferentes colores. Cada color tiene su significado:

Oscuro ("negro"): el pecado (Rom.3:23, 6:23, 1 Juan 1:6)
(Nota: se recomienda usar la palabra "oscuro" en vez de "negro", para no provocar prejuicios raciales. La Biblia también usa la palabra "oscuridad" como imagen del pecado.)
Rojo: la sangre de Jesús (Is.53:5, 1 Juan 1:7)
Blanco: el corazón limpio (Sal.51:7, Mat.5:8, Juan 1:12)
Oro: la Nueva Jerusalén (Apoc. 21 y 22) - también se puede usar al inicio para enseñar la perfección de la creación original y la santidad de Dios, Gén.1:31.
Verde (la carátula): crecimiento (Sal.1:3, Juan 15:5, 2 Pedro 3:18)

El momento de la decisión
Imagínate una clase de niños que han escuchado este mensaje. Si les dices ahora: "Levanten las manos los que quieren recibir a Cristo" - ¿qué piensas que va a suceder?


- Este es el método que no debemos usar. Normalmente va a suceder una de dos cosas: 1) Nadie levanta la mano, porque todos sienten vergüenza. 2) Todos levantan la mano. ¡Pero muchos de ellos no quieren realmente recibir a Cristo! Algunos levantarán la mano porque su compañero levantó la mano. Otros, porque "el profesor ha dicho que levantemos la mano." Otros, porque esperan recibir algún regalo. ¡Esta no es una conversión!

La decisión del niño debe ser:
- personal (no porque los demás lo hacen)
- voluntaria (no por obligación, no manipulada por la autoridad del maestro)
- con entendimiento de lo que está haciendo.
Para conseguir esta clase de decisiones, tenemos que conversar de manera individual con cada niño que quiere entregarse al Señor. Por ejemplo, podemos hacer un llamado como este:
"Si tú quieres hacer esta decisión y entregar tu vida al Señor Jesús, quédate aquí al final de la clase. Quiero conversar contigo y ayudarte a hacer esta decisión."
Entonces, a cada niño aparte, le hacemos algunas preguntas como estas: ¿Qué es lo que quieres hacer ahora? ¿Por qué quieres hacerlo? - Escucha atentamente sus respuestas.
Según las respuestas, vamos a darnos cuenta de si el niño está listo par convertirse o no.
¡Nunca obligues al niño a hacer algo para lo cual no está dispuesto!
Nota de edición:
Esta lección requiere revisión en cuanto a la forma de presentar el Evangelio. Mientras no esté revisada, pido a los lectores urgentemente complementar esta enseñanza con
"El camino de la persona en quien Dios obra para salvación".
En cuanto a la conversión (sea de un niño o de un adulto), solo deseo resaltar aun más estos dos puntos:
- El nuevo nacimiento
es obra de Dios, no del hombre. No tiene sentido, y es aun contraproducente, incentivar a un niño a que haga algo que Dios todavía no ha obrado en él. En cambio, debemos orar mucho más para que Dios haga esta obra genuina en los corazones.
- Para una conversión verdadera, es indispensable que Dios haya obrado
convicción del pecado (Juan 16:8). La convicción del pecado es mucho más que solo un asentimiento intelectual de que "soy pecador": es una revelación profunda de cómo nuestro pecado ha ofendido a Dios y nos lleva a la perdición. El maestro/consejero/evangelista necesita mucho discernimiento para distinguir dónde realmente Dios ha obrado esta convicción del pecado; solamente estos niños están realmente listos para convertirse.

En esta conversación, podemos encontrar a cuatro diferentes tipos de niños:

A) Niños que entendieron el mensaje y están dispuestos a entregarse al Señor.
A estos niños les ayudamos para que ellos mismos digan una oración de entrega al Señor.
B) Niños que no entendieron el mensaje.
Necesitamos explicarles nuevamente el mensaje, y darles oportunidad para hacer preguntas. Después, algunos de ellos estarán dispuestos a entregarse.
C) Niños que todavía no quieren entregarse.
Quizás dicen: "Todavía no quiero hacer esto", o "Quiero preguntar a mi mamá primero." ¡No debemos presionarles! Mejor es invitarles que sigan asistiendo, y decir: "Avísame cuando estés dispuesto a entregarte al Señor, y te voy a ayudar."
D) Niños que quieren entregarse por segunda vez.
Les explicamos que la entrega a Jesús es una vez por toda la vida.
También tenemos que preguntarles por qué quieren entregarse nuevamente, si ya lo hicieron una vez. Puede haber una variedad de razones (vea abajo).

¿Por qué podría un niño querer entregarse por segunda vez?
- El niño ha cometido un pecado. - Podemos darle la siguiente explicación: "Cuando tú te entregaste a Jesús, te has convertido en un hijo del Padre Celestial. Siempre serás su hijo. Pero a veces los niños hacen cosas que no les gustan a sus padres. Si tú sales a jugar y te metes en el barro y regresas con tu ropa toda sucia, ¿por eso dejas de ser hijo de tus padres? - Lo que necesitas hacer es bañarte y lavar tu ropa. Lo mismo debemos hacer cuando cometemos un pecado: Debemos pedir perdón al Padre Celestial para que nos limpie nuevamente. Pero por eso no dejamos de ser sus hijos."
- El niño no tenía el entendimiento suficiente cuando se entregó por primera vez. Quizás lo hizo solo por seguir a los demás, y ahora no está seguro si realmente es salvo. - Entonces podemos guiarlo en una oración de confirmación de su entrega al Señor. También podemos darle un versículo bíblico que le da seguridad de la Salvación; p.ej. Juan 10:29 ó 1 Juan 5:13.
- Algunos niños quieren entregarse por segunda vez "porque era tan hermoso". Hicieron una experiencia emocional profunda y quieren tener otra vez la misma experiencia. - Podemos decirles: "Sabes, desde aquel momento, Jesús está contigo cada día. El quiere darte esta alegría cada día de tu vida; para esto no necesitas entregarte de nuevo. ¿Podemos ahora juntos darle gracias porque El te ha salvado, y El está ahora contigo? También podemos pedirle que El te haga sentir nuevamente que El está aquí." - A la vez tenemos que enseñar al niño a no depender de experiencias emocionales. Nuestra fe no se apoya en lo que sentimos, sino en lo que Dios dice (p.ej. Mat.28:20, Juan 14:27, Rom.5:5, Sal.23).

Como explicar el momento de la entrega

Para explicar al niño lo que significa la entrega a Cristo, podemos usar una de las siguientes ilustraciones bíblicas:
Jesucristo como Rey (antes él no te importaba, pero ahora le vas a obedecer)
Jesús como Amigo (si tienes un amigo, harás lo que le gusta a tu amigo)
Dios como Padre (desde ahora vas a pertenecer a la familia del Padre Celestial)
Jesús como el Buen Pastor (estabas lejos del rebaño, pero ahora regresas a él)
Para niños más grandes: Jesús como Luz, Vida, "invitar a Cristo a tu casa".
Podemos usar también un ejemplo de una persona en la Biblia que se entregó a Jesús:
El hijo pródigo (Lucas 15:11-32)
Zaqueo (Lucas 19:1-10)
Nicodemo (Juan 3:1-21)
La mujer samaritana (Juan 4:5-30) El malhechor en la cruz (Lucas 23:39-43)
El oficial etíope (Hechos 8:26-39)
El carcelero de Filipos (Hechos 16:23-34)

Que ore primero el niño que quiere entregarse al Señor. (Algunos pueden orar con sus propias palabras, otros querrán repetir una oración. Pero él mismo tiene que decirlo al Señor.) ¡Es importante que el niño reconozca sus pecados y pida perdón por ellos! (Un niño que no está consciente de su pecado, no está listo para convertirse.) - Después, el maestro o consejero puede orar por el niño.

Para reflexionar:
Piensa en tu propia relación con el Señor. Tú mismo, ¿has reconocido tu pecado y te has entregado al Señor? - ¿Estás seguro de tu salvación?


Ejercicio en clase:
Que los participantes se junten de dos en dos. En cada grupo de dos, uno va a actuar como maestro o consejero, el otro como niño.
Nos imaginamos que ya hemos enseñado a los niños todo el mensaje del Evangelio, y que hemos hecho un llamado para aquellos que desean convertirse. Estos "niños" han venido para conversar con el maestro.
El que actúa como niño, se decide con anticipación qué clase de niño va a representar (el que quiere entregarse; el que no ha entendido; etc) - pero sin decirlo a nadie.
El que actúa como consejero, tiene que aconsejar al "niño" y hacerle preguntas para descubrir qué tipo de niño es; y en lo posible ayudarle para entregarse a Cristo.

Lecciones evangelísticas
Debemos siempre de vez en cuando planear lecciones evangelísticas: Lecciones donde explicamos claramente el mensaje del Evangelio. La meta de una lección evangelística, por supuesto, es que los niños se entreguen al Señor. Hay muchas historias bíblicas que son buenas para este tipo de lecciones.
Si estamos levantando un grupo nuevo o si vienen muchos niños nuevos a nuestro grupo, entonces debemos tener cada vez un énfasis evangelístico.
Aun si vienen solo los niños de la iglesia, debemos tener cada mes una lección con una aplicación evangelística: También dentro de la iglesia siempre hay niños que todavía no recibieron al Señor.

Crecimiento espiritual
¿Te acuerdas de la carátula verde del "Libro sin palabras"?
Desde el momento de entregarse al Señor, tenemos que ayudar a los niños a crecer espiritualmente. Ellos tienen que desarrollar su propia relación con el Señor. El niño creyente debe crecer en las siguientes áreas:
Oración personal
Lectura de la Biblia (los que saben leer)
Comunión con otros creyentes
Pasos de fe y de obediencia (incluye el estilo de vida diario y el testimonio)
Conocer a Dios mismo y vivir en Su poder, no en fuerzas propias.
(Este tema se desarrollará con más detalles en el Curso 2.)

TAREA:
En la historia Bíblica que estás preparando actualmente, piensa:
- ¿Cómo puedes usar esta historia para enseñar el mensaje del Evangelio?
- ¿Cómo puedes hacer una aplicación evangelística a la vida de los niños?
Anota tus respuestas.
(Si la historia que estás preparando no es apropiada para una enseñanza evangelística, entonces escoge otra historia para esta tarea.)

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AUTOEVALUACION:

Estas preguntas te ayudarán a saber si entendiste el contenido de esta lección. En cada cuadro, haz clic en la respuesta correcta, y al final en el botón "Evaluar".

1. ¿Por qué es mejor convertirse en la niñez que en la edad adulta?

2. ¿Cómo debe ser la decisión del niño de entregarse a Cristo?

3. ¿Qué podemos hacer para que los niños hagan esta clase de decisión?

4. ¿Cómo aconsejarías a un niño que viene a ti después de un llamado de entregarse al Señor, pero que en la conversación personal declara que todavía no quiere entregarse?

PREGUNTAS ADICIONALES DE REPASO:

¿Qué verdades importantes necesita conocer el niño ...
- acerca de Dios?


- acerca de Jesucristo?


- acerca de sí mismo?



Menciona dos personajes bíblicos que nos pueden servir de ejemplos de cómo entregarse al Señor:


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