Dos testimonios del
avivamiento en Gales (1904-1905)
Al comienzo del siglo XX se
sintió una necesidad de avivamiento. Un movimiento general de
oración empezó, con reuniones especiales de oración en el
Instituto Bíblico Moody, en las convenciones de Keswick en
Inglaterra, y en lugares tan distantes como Melbourne
(Australia), Wonsan (Corea), y Nilgiri Hills (India). Alrededor
del mundo entero, creyentes estaban orando por otro gran
avivamiento en el siglo XX.
En el avivamiento de 1905, se reportó que en la universidad de
Yale, en 1905, 25% de los estudiantes estaban comprometidos con
reuniones de oración y estudios Bíblicos.
Los ministros de Atlantic City reportaron que de una población
de 50'000, solo 50 adultos quedaron sin convertirse.
En Portland, Oregon, 240 grandes tiendas cerraban de las 11 hasta
las 2 cada día para que la gente pudiera asistir a las reuniones
de oración, y firmaron un acuerdo para que ninguno estuviera
abriendo su tienda.
En la iglesia bautista de Paducah, Kentucky, el pastor recibió a
mil nuevos miembros dentro de dos meses.
Esto es lo que sucedió en los Estados Unidos en 1905. Pero
¿cómo empezó?
El avivamiento de Gales empezó en
1904. Comenzó como un movimiento de oración.
Seth Joshua, un evagelista presbiteriano, llegó al colegio Emlyn
en Newcastle (Inglaterra). En este colegio estudiaba un minero,
Evan Roberts, de 26 años de edad, para entrar al ministerio. Los
estudiantes estaban tan conmovidos que pidieron asistir a la
siguiente campaña de Joshua. Entonces se suspendieron las clases
para ir a Blaenerch, donde Seth Joshua oró en público: "Oh
Dios, dobléganos."
Evan Roberts se fue adelante y oró con gran agonía: "Oh
Dios, doblégame."
Cuando regresó, ya no pudo concentrarse en sus estudios. Se fue
al director del colegio y le explicó: "Sigo escuchando una
voz que me dice que tengo que ir a casa y hablar a nuestros
jóvenes en mi iglesia. ¿Es esta la voz del diablo o la voz del
Espíritu?"
El director respondió sabiamente: "El diablo nunca da
órdenes como esta. Ud. puede tomar una semana libre."
Entonces Evan se fue a su pueblo y dijo al pastor: "He
venido para predicar."
El pastor no estaba muy convencido, pero preguntó: "¿Qué
te parece hablar en la reunión de oración el lunes?"
Ni siquiera le dejó hablar en la reunión, sino dijo a los que
asistieron: "Nuestro hermano joven, Evan Roberts, siente que
tiene un mensaje para ustedes si desean quedarse al final."
Diecisiete personas se quedaron, y
fueron impresionados con la manera directa de hablar del joven.
Evan Roberts les dijo: "Tengo un mensaje de Dios para
ustedes:
Ustedes tienen que
confesar ante Dios cada pecado del cual estén
conscientes, y tienen que arreglar todo mal que han hecho
a otros.
Segundo, tienen que
despojarse de todo hábito dudoso.
Tercero, tienen que
obedecer al Espíritu prontamente.
Finalmente, tienen que
confesar públicamente su fe en Cristo."
A las diez de la noche, todas las
diecisiete personas habían respondido. El pastor estaba tan
contento que pidió: "¿Qué te parece hablar en el culto de
misiones mañana por la noche? ¿y el culto del miércoles de la
noche?"
El predicó toda la semana, y le pidieron quedarse otra semana
más. Entonces llegó la victoria.
De repente, las columnas eclesiásticas aburridas en los diarios
cambiaron:
"Grandes multitudes de personas están siendo atraídas a
Loughor."
La carretera principal donde se encontraba la iglesia, estaba
repleta de gente que quería llegar a la iglesia. Los
propietarios de tiendas las cerraban temprano para encontrar un
asiento en la iglesia.
Un reportero fue enviado y describió vivamente lo que vio: una
reunión extraña que duró hasta las 4:25 de la madrugada; y aun
a esa hora la gente no quería ir a casa.
El movimiento pasó sobre Gales
como una marea alta; en cinco meses se convirtieron cien mil
personas en todo el país. Cinco años después, el Dr.J.V.Morgan
escribió un libro para desprestigiar el avivamiento; su crítica
principal fue que de estos cien mil convertidos, ¡después de
cinco años "solo" setenta y cinco mil seguían siendo
miembros de iglesias!
El impacto social fue asombroso.
Por ejemplo, los jueces no tenían ningún caso a juzgar: no hubo
robos, ni asaltos, ni violaciones, ni asesinatos, ni
malversaciones, nada.
Los consejos distritales tuvieron asambleas de emergencia para
discutir de qué hacer con la policía que ahora se quedó sin
trabajo.
En cierto lugar, llamaron al sargento de la policía y le
preguntaron: "¿Qué hace Ud. con su tiempo?" - El
respondió: "Antes del avivamiento teníamos dos trabajos
principales: prevenir delitos, y controlar multitudes como por
ejemplo en partidos de fútbol. Desde que comenzó el
avivamiento, prácticamente ya no hay delitos. Entonces
simplemente nos quedamos con las multitudes." - Un miembro
del consejo preguntó: "¿Qué significa esto?" - El
sargento respondió: "Ud. sabe donde están las multitudes.
Están llenando las iglesias." - "¿Pero cómo afecta
esto a la policía?" - "Tenemos diecisiete policías en
nuestro puesto. Tenemos tres cuartetos, y si alguna iglesia desea
que cante un cuarteto, entonces nos llaman al puesto."
Mientras el avivamiento pasó por
Gales, el alcoholismo se redujo a la mitad. Hubo una ola de
bancarrotas - casi todas cantinas. Hubo también cierta atraso en
las minas, porque muchos mineros se convirtieron y dejaron de
hablar groserías; entonces sus caballos que jalaban las carretas
de carbones en las minas, ya no podían comprender lo que les
dijeron.
El avivamiento afectó también la moral sexual. En los números
provistos por los expertos del gobierno británico, se notó que
en dos condados el número de nacimientos ilegítimos había
bajado en 44% dentro de un año después del comienzo del
avivamiento.
El avivamiento pasó por Gran Bretaña, Escandinavia, Alemania,
Norteamérica, Asia Austral, Africa, Brasil, México y Chile.
Como siempre, comenzó con un movimiento de oración.
"Evan Roberts, la
oración, y el avivamiento de Gales"
Las semillas de avivamiento se
cultivan siempre en los corazones de los humildes. Y así fue con
el gran avivamiento de Gales en 1904. Fue en un joven minero,
Evan Roberts, que Dios impartió una visión ardiente por un
avivamiento espiritual. Evan Roberts no tenía los dones de un
gran intelecto, ni era un orador elocuente, pero tenía una
pasión ardiente por Jesús. Mientras otros jóvenes estaban
paseando en sus veleros en la bahía, el joven Roberts asistía
fielmente a las reuniones de oración.
Aunque tenía solamente 26 años,
Evan Roberts no tenía tiempo para distracciones y placeres
juveniles. Día y noche sin cesar oraba, lloraba y suspiraba por
un gran avivamiento espiritual. El escribió: "Por diez u
once años había orado por avivamiento. Podía quedarme
despierto toda la noche para leer o hablar sobre
avivamiento." - Finalmente fue desalojado de su cuarto
alquilado, porque la propietaria pensaba que en su entusiasmo
estaba poseído o un poco loco. Pasaba horas orando y predicando
en su cuarto, hasta que la señora le tuvo miedo y le pidió
marcharse.
El papel de Evan Roberts en el
avivamiento no fue nada convencional. A menudo simplemente guiaba
a la gente en oración o leía las Escrituras. En otras ocasión
se quedaba sentado tranquilamente, mientras la gente, uno por
uno, confesaban sus pecados o dieron testimonio de la victoria y
del poder de Cristo. También había tiempos gloriosos de
adoración que duraban horas. Roberts solo daba instrucciones
humildes de vez en cuando, y dejaba que el Espíritu Santo
hiciera el resto. El era un ejemplo constante, no de como
predicar, pero de como dejarse guiar por el Espíritu.
El avivamiento galés fue una
invasión poderosa del Espíritu; el reino de Dios se manifestó
de manera radical en la tierra. Los ingresos de los trabajadores,
en vez de malgastarse en bebidas y vicios, traían ahora gran
alegría a sus familias. Grandes deudas fueron pagadas por miles
de nuevos convertidos. Hacer restitución fue la orden del día.
Los negocios de juegos y alcohol perdieron su trabajo, y los
teatros cerraron. El fútbol fue olvidado tanto por los jugadores
como por los espectadores, aunque no se dijo nada acerca de ello
desde los púlpitos. La gente tenía nuevas vidas y nuevos
intereses. Las reuniones políticas fueron suspendidas o
abandonadas; nadie estaba interesado. Los líderes políticos del
parlamento en Londres se dedicaron ellos mismos a las reuniones
de avivamiento. Las barreras denominacionales, hechas por los
hombres, colapsaron completamente cuando creyentes y pastores
adoraban juntos a su Señor majestuoso."
Una de las características
sobresalientes del avivamiento fue la confesión de pecados, no
solo entre los incrédulos, sino entre los cristianos. Todos
fueron quebrantados y se derritieron ante la cruz de Cristo.
Durante todo el avivamiento, Evan Roberts enfatizaba
constantemente la necesidad de tratar honestamente con el pecado,
la obediencia completa hacia el Espíritu Santo, y la
preeminencia del Señor Jesucristo. Evan Roberts fue un
instrumento para traer sanidad a un país entero, porque se
preocupaba y lloraba y oraba. El abrazó el corazón quebrantado
de Dios y se lo volvió a ofrecer por medio de la oración y la
intercesión. Como resultado, dondequiera que iba, los corazones
se encendieron con el amor de Dios.