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Apologética contra el evangelicatolicismo - Parte 1

El sacerdotalismo o "pastorismo", Residuo del catolicismo en las iglesias evangélicas

Uno de los postulados más importantes de la Reforma fue restablecer el acceso directo del creyente a Dios (vea Hebr.4:14-16). Cada una de las tres "Sola" de la Reforma tiene implicaciones en este sentido:

"Sola Scriptura" - solo por las Escrituras nos enteramos de la verdad de Dios; no por las interpretaciones y enseñanzas de la iglesia.

"Sola Fide" y "Sola Gracia" - solo por la fe en Cristo somos justificados, y Dios nos salva solo por gracia; no por los sacramentos de la iglesia, ni por cumplir obras adicionales que la iglesia exige.

En el catolicismo, el sacerdocio se interpone en casi todos los aspectos de la relación del creyente con Dios: en su entendimiento de las Escrituras, en su salvación y justificación, en la confesión de pecados, en el ejercicio de sus dones espirituales, etc. etc. La Reforma fue una gran protesta contra este sacerdotalismo.

Un sacerdote es esencialmente un mediador entre Dios y los hombres.

"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre..." (1 Tim.2:5)

Según el Nuevo Testamento, un cristiano no necesita a ningún mediador humano. Jesucristo es suficiente.

Lutero fue aun más allá y proclamó el "sacerdocio general de todos los creyentes". Esto también es bíblico (1 Pedro 2:5.9), solamente que Lutero y sus seguidores no lo pusieron en práctica. Este es uno de los puntos donde la Reforma quedó incompleta y seguía arrastrando residuos del catolicismo. - No le culpo a Lutero por ello; creo que él hizo todo lo que estaba en sus posibilidades durante su vida y en sus circunstancias. Pero sus seguidores debían haber seguido adelante, una vez que la Reforma se estableció, sobre la base de la Biblia y no sobre la tradición de la obra inconclusa que Lutero dejó.


Con "sacerdotalismo" entiendo la actitud que enfatiza la mediación humana en la relación de un cristiano con Dios. Por ejemplo la idea de que un cristiano no pueda entender la Biblia correctamente sin ser enseñado por su pastor, sacerdote, etc. O que un cristiano necesite la oración de su pastor o sacerdote; que su propia oración y las oraciones de otros "hermanos comunes" no sean suficientes. O que el pastor o sacerdote sea "la voz de Dios" para el cristiano, y que el cristiano tenga que recibir la dirección de Dios para su vida, por medio de su pastor o sacerdote. O que un cristiano no pueda cuestionar, ni siquiera con base bíblica, a su pastor o sacerdote.

En este sentido, el sacerdotalismo sigue bien vivo y activo en las iglesias evangélicas. Hay iglesias que enseñan abiertamente que un cristiano necesite la "cobertura" de su pastor para estar bien con Dios. ¿Acaso no es esto lo mismo como decir que el cristiano necesita a un sacerdote como mediador? - Escuché a pastores evangélicos decir directamente que ellos eran "sacerdotes" para los miembros de su iglesia. - En los "tiempos de ministración" que se ofrecen en algunas iglesias, muchos miembros piensan que tienen que recibir esta "oración ungida" de un "hombre especial de Dios"; y que la oración de su hermano que está a su lado no sería suficiente. ¿Acaso no es esto lo mismo como algunas supersticiones católicas? - Hay denominaciones que ponen mucho énfasis en que solamente un "pastor ordenado" pueda administrar la cena del Señor o el bautismo u otros "sacramentos" (sí, algunos tienen todavía este concepto extra-bíblico de "sacramentos"), aunque la Biblia no conoce tal restricción.

Ahora, ¿qué hay de malo en esto? - Mucho, según veo. Veo a cristianos inmaduros que son incapaces de vivir una vida cristiana por sí solos, porque en todo dependen de su pastor. Y el sistema sacerdotalista los mantiene en esta inmadurez durante su vida entera. Veo una competencia amarga entre las iglesias y disputas entre pastores por tener la "propiedad" sobre los miembros, desconociendo completamente que los cristianos son propiedad de Jesús, no de un pastor ni de una iglesia o denominación. Veo iglesias enteras que están siendo alejadas de la Palabra de Dios por las enseñanzas falsas de sus pastores, y ningún miembro siquiera abre su Biblia para ver si es verdad lo que el pastor predica.

En las alturas del Perú donde hay una fuerte tradición del curanderismo, observo también como muchos evangélicos ponen al pastor en la misma posición como antes al curandero: lo tienen como su "sacerdote" que lleva a cabo unos ritos "mágicos" por ellos para estar bien con Dios, y que les ministra sanidad y dirección para su vida. Así la gente sigue en su misma tradición ancestral, solamente ahora bajo formas evangélicas.

Es tiempo que la Reforma avance en las iglesias evangélicas, y que a los creyentes evangélicos se les devuelva el acceso directo a Dios que la Reforma postuló.

Vea también acerca de este punto: ¿Someteos a vuestros pastores? - Un breve análisis de Hebreos 13:17. Este versículo está siendo mal traducido, y aun peor interpretado, por la mayoría de los evangélicos.

Nota de edición (2011): Un pastor evangélico hizo el siguiente comentario que me parece digno de mencionar - no porque estuviera de acuerdo, pero porque por lo menos está argumentando desde la Biblia (a diferencia de muchos que se valen solamente de sus tradiciones). Dice:

"A favor del pastorado hay un pasaje revelador que dice en 1° Corintios 12.17-18: “Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso”. ¡Todos son sacerdotes en la iglesia, pero no todos son pastores en la iglesia!"

Dice también más adelante, pero obviamente refiriéndose al mismo contexto:

"Algunos dicen. –Ah, yo estoy sujeto directamente a Cristo. Pero la iglesia es un cuerpo cuya Cabeza es el Señor. ¿Se imaginan un cuerpo en donde las manos y los pies se sujetan directamente a la cabeza? ¡Un monstruo!"

Después menciona también Hebreos 13:7 y 13:17, pero no hay necesidad de responder a esto aquí, porque el artículo arriba enlazado ya trata de estos pasajes. (¿Someteos a vuestros pastores? - Un breve análisis de Hebreos 13:17.) - Entonces, siguiendo esta argumentación, efectivamente un cristiano "común y corriente" no podría acercarse directamente a Dios (la Cabeza) sin la ayuda de un miembro intermedio (su "pastor"), porque de otro modo crearía un "monstruo". De verdad, cada apologista católico podría ser agradecido al autor de este comentario, por proveerle un argumento para derribar uno de los pilares de la Reforma, el acceso directo de cada creyente a Cristo.

Bien, la argumentación del pastor suena bíblica. Sin embargo, me da la impresión que intenta probar a la fuerza que algo tiene que ser verdad, "porque siempre lo hemos hecho así". Es que su argumentación viola dos principios esenciales de una buena interpretación bíblica:

1. Que no podemos "estirar" el significado de una parábola o alegoría más allá de su propio enfoque e intención. Así por ejemplo, no podemos interpretar la parábola del mayordomo infiel (Lucas 16:1-15) como si un cristiano estuviera facilitado para engañar a su empleador y falsificar su contabilidad; porque este no es el enfoque de esta parábola. De la misma manera, el enfoque de 1 Cor.12 no es establecer alguna institución "sacerdotal" entre el creyente y Cristo; su enfoque es simplemente la variedad de dones y ministerios en el Cuerpo de Cristo, que se necesitan mutuamente y se complementan mutuamente. No es el propósito de esta alegoría, buscar un significado particular en cada detalle de la anatomía humana.
Si queremos realmente buscar algún orden "jerárquico" en este capítulo, el pasaje indicado sería el verso 28: "Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas." Como vemos, "pastores" ni siquiera aparecen en esta lista.
No podemos tomar un pasaje bíblico que enseña la variedad de ministerios, y usarlo para reducir los ministerios a uno solo y exclusivo, el del "pastor". Este solo detalle revela que el ministerio actual de los pastores evangélicos no se deriva de lo que la Biblia llama "pastor". Se deriva, histórica y teológicamente, del sacerdocio católico romano, el cual es efectivamente un ministerio exclusivo.

2. No podemos interpretar un pasaje menos claro de una manera que contradiga a otros pasajes más claros. En este caso, tenemos varios pasajes bien claros:

"Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. (...) Acerquémos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro." (Hebreos 4:14-16)
"Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne; y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura." (Hebreos 10:19-22).

No leemos nada de que la mediación de un "pastor" o "sacerdote" fuese necesaria. Al contrario, Jesucristo abrió para cada creyente el acceso directo a Dios. Estos dos pasajes enmarcan un discurso de varios capítulos, explicando detalladamente que en el Nuevo Pacto ya no existe un sacerdocio particular, porque todos los creyentes son sacerdotes por igual, bajo el único Sumo Sacerdote que es Jesucristo.

"Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios." (Colosenses 2:18-19)

Este pasaje afirma explícitamente lo que el autor del comentario citado niega: que a cada miembro del cuerpo corresponde asirse de la (única) Cabeza (que es Cristo). - Quizás alguien querrá decir que lo único que se prohíbe aquí es el culto a los ángeles. Pero tomemos en cuenta que no pocos evangélicos interpretan a los "ángeles de las iglesias" en Apocalipsis 2 y 3 como los líderes o "pastores" de las iglesias. Y aun si descartamos esta interpretación, queda el hecho de que según el verso citado, cada miembro del cuerpo debe "asirse de la Cabeza", no del "pastor" o del "miembro superior".
Alguien podría decir que en Efesios 4:11 sí se mencionan "pastores". Sí, pero no en el sentido "sacerdotalista" o "monárquico" como lo tienen la mayoría de las iglesias actuales. Allí los "pastores" aparecen en plural (en contra del sistema del "único pastor"), y casi al final de una lista, en conjunto con otros ministerios, a los que pocas iglesias contemporáneas otorgan la misma autoridad como a sus "pastores" (con excepción de aquellos líderes prepotentes que en vez de "pastor" comienzan a llamarse "apóstol" y siguen gobernando de la misma manera autocrática). Los versos 12 a 16 de Efesios 4 aclaran la función de estos "ministros": "capacitar a los santos para la obra del ministerio" (¿quién hace entonces el "ministerio"? - ¡Los santos capacitados!); para que lleguen a la madurez en Cristo, "... que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la Cabeza, esto es Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."
- Fíjese bien: "de quien (de la Cabeza) todo el cuerpo ... recibe su crecimiento ..." Tenemos aquí lo mismo como en Colosenses 2:19: Cada miembro recibe su crecimiento de la Cabeza; y los diversos miembros con sus diversos dones y ministerios (sí, incluyendo el ministerio de "pastorear"), se ayudan mutuamente. O sea, el "pastor" (en el sentido bíblico) ministra a sus hermanos y los "capacita" con el don particular que Dios le ha dado - sin exigir "sumisión", porque de eso el texto no dice nada -, mientras a la vez los otros hermanos también le ministran a él con los dones que Dios ha dado a ellos. Así sucede mucho más "edificación en amor" que en una iglesia donde el "pastor" gobierna con vara de hierro (privilegio que pertenece únicamente a Jesucristo).

"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre..." (1 Tim.2:5)

Ya cité este verso, pero lo repito aquí porque refuta tan claramente la idea de que algún "pastor" humano necesite interponerse en la relación del creyente con Dios.

Ahora, espero que mi explicación de Efesios 4:11 ya haya aclarado que de ninguna manera estoy en contra de "ministerios" en la iglesia. Es muy cierto que "no todos son pastores en la iglesia", al igual que no todos son apóstoles, no todos son profetas, no todos son evangelistas, no todos son maestros. Pero liberemos de una vez a estos ministerios de la carga sacerdotalista y monárquica que están arrastrando ya por diecisiete siglos de historia eclesiástica.

Si hacemos un estudio bíblico acerca de las palabras "pastor" y "pastorear" ("apacentar"), encontramos - entre otros:

Que estas palabras aparecen con muy poca frecuencia en el Nuevo Testamento - con mucho menos frecuencia de lo que esperaríamos, si se tratase realmente del "ministerio clave" de la iglesia.
Que nunca aparece un solo "pastor" dirigiendo una iglesia - siempre son "pastores", en plural. El único que se llama "Pastor" en singular, es el Señor Jesucristo mismo.
Que el "pastorear" es la responsabilidad de los ancianos (Hechos 20:17.28, 1 Pedro 5:1-2) - de manera que no existe un "pastor gobernando sobre los ancianos".
Se pueden encontrar otras cosas interesantes ...

Igual de interesante es un estudio sobre las palabras "ministro" y "ministrar", pero hay que hacerlo en el original griego, porque en este caso las traducciones nos engañan. Así uno encuentra que "ministrar" no tiene nada que ver con "gobernar". Al contrario, la palabra significa "servir". ¡La misma palabra que en algunos versículos es traducida como "ministro", en otros es traducida "diácono", y en otros más es traducida "siervo"!

Para más detalles sobre este tema, vea: "El Nuevo Testamento, Versión Ministerial"

 

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